
Entre las copas de los arboles un pájaro se esmeraba en la construcción de su nido con algo suavecito que había encontrado por allí.
La brisa fresca comenzaba a traer alivio después de un de sofocante calor, caminar así, sin rumbo, sin apuro es algo fascinante para mi.
En mi cabeza rondaba la charla mantenida el día anterior con el.
Cuando decidí que ya no valía la pena seguir rumiando esa bronca, sentí como si algo en mi corazón se liberara.
Levante la mirada y entre los arboles se veía el rojo que tiñe el cielo al atardecer, algunas nubes perdidas aqui y allá hicieron que me deslumbrara ante tanta belleza.
Seguía caminando cuando en un momento sentí la necesidad de mirar hacia atrás, porque? no se, solo una intuición, como si algo o alguien me estuviese avisando sobre un inminente peligro. Se me erizaron los pelos de la nuca, tanta calma y paz como había sentido hasta ese momento se esfumaron en ese segundo. Mis músculos se prepararon para la acción, mis pupilas trataban de ver y me esforzaba por escuchar de donde venia aquel zumbido, era un sonido extraño, ni motor, ni humano, ni animal.
Todo se oscureció como si un techo repentinamente hubiese aparecido... silencio, la completa quietud. Podía escuchar mis propios latidos y el ruido de mi torrente sanguíneo. Quise moverme, pero estaba como atrapada en un masa informe que me mantenía totalmente inmóvil, luche con todas mis fuerzas para correr pero fue en vano, no podía mover ni un solo musculo. Cuando deje de luchar, fue como si la presión fuese disminuyendo, entonces me relajé. De a poco pude mover mis manos, mis piernas y acercarme a la fuente de donde provenía el zumbido que había escuchado en un principio.
No estaba preparada para lo que me estaba esperando allí....

1 comentario:
Espero ansioso la 2da parte!
Un abrazo!
Will.-
Publicar un comentario